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Guatemala, 15 de mayo de 2026. Grupo AG ha construido un modelo industrial donde la chatarra se convierte en el punto de partida para generar acero de alta calidad. Por eso, en el marco del Día Mundial del Reciclaje que se conmemora cada 17 de mayo, la capacidad de transformar residuos en nuevos materiales cobra relevancia dentro de una operación que integra eficiencia, sostenibilidad y desarrollo para la región.
A partir de esa base, la empresa consolida un sistema que permite reincorporar residuos metálicos al ciclo productivo, conectando el aprovechamiento de recursos con las necesidades actuales de la industria de la construcción en la región.
Este modelo es el núcleo de su operación industrial. Cada etapa del proceso, desde la recuperación de la chatarra hasta su transformación en nuevos productos, está integrada dentro de una cadena de valor que prioriza eficiencia, trazabilidad y desempeño técnico.
La circularidad como base del proceso productivo
La capacidad del acero para reciclarse múltiples veces sin perder sus propiedades lo posiciona como un material clave dentro de la economía circular, ya que permite transformar los elementos que han cumplido su ciclo de vida en nuevos insumos para la industria.
La chatarra ferrosa forma parte de ese punto de partida. Incluye materiales provenientes de estructuras, maquinaria y procesos industriales que recupera para integrarlos nuevamente a la acería como materia prima estratégica.
Su transformación ocurre a través de procesos de fundición, donde el metal se somete a altas temperaturas hasta alcanzar un estado líquido, permitiendo su conversión a palanquilla de acero y posteriormente a varillas, alambrón o perfiles. Actualmente, el 100% de las coladas continuas del proceso del acero son optimizadas con inteligencia artificial, garantizando la dosificación exacta de componente químicos al costo mínimo.
La eficiencia de este proceso depende directamente de la calidad del material desde su origen, donde factores como el tamaño, la densidad, la composición y el nivel de limpieza influyen en el desempeño del producto final.
Clasificación técnica: el punto de partida de la eficiencia
La transformación del acero inicia mucho antes de la fundición. En Grupo AG, la clasificación de la chatarra es una etapa clave para asegurar la consistencia del proceso y el rendimiento del material.
La empresa aplica criterios técnicos estandarizados que permiten maximizar el valor del material y optimizar su procesamiento industrial:
Este nivel de control permite mejorar la eficiencia energética del proceso y asegurar consistencia en la calidad del acero producido.
Transformación y reutilización de materiales
Grupo AG es el principal reciclador industrial de la región, lo cual se refleja en la capacidad de reciclar más de 550,000 toneladas métricas de residuos metálicos en 2025, liderando un modelo de economía circular, logrando que más del 57% de sus insumos provenga de materiales reciclados. Esto también promueve que la intensidad de emisiones de huella de carbono registre un 1.22 por tonelada de acero, por debajo del promedio de la industria del acero.
A partir de este modelo, las varillas de hierro Grado 60 y Grado 80 cuentan con verificación de producto reciclado por el Guatemala Green Bulding Council (GGBC), lo que garantiza que son fabricadas con 100% de residuos metálicos recuperados.
Por otro lado, en la industria siderúrgica, la gestión de los coproductos resultantes de los procesos es uno de los retos más críticos. En el proceso del acero surgen coproductos como: la escoria, la cascarilla y los polvos de acería.
A través de diversas alianzas para la valorización de dichos materiales, la empresa logró que el 49.87% fueran valorizados en 2025. Esto significa que casi la mitad de sus residuos se reintegraron a otros ciclos productivos, como la industria cementera.
Una cadena de valor que conecta industria y desarrollo
La transformación de la chatarra no comienza en la planta. En Grupo AG, este proceso se sostiene a través de una red de socios recolectores y centros de acopio que hacen posible la recuperación, clasificación y traslado del material.
Para sostener esta operación, trabajamos junto a proveedores que han desarrollado capacidades técnicas para identificar, separar y preparar la chatarra bajo estándares específicos de calidad. Esta etapa es determinante para asegurar la eficiencia del proceso industrial.
Este modelo impulsa la formalización y el crecimiento de centros de acopio y PYMES, generando relaciones comerciales estables que fortalecen la economía local.
La estabilidad en la demanda de material permite generar ingresos sostenidos para quienes participan en esta actividad, contribuyendo al desarrollo económico en la región.
Hacia el desarrollo sostenible de la industria
El reciclaje de chatarra forma parte de una transformación más amplia en la manera en que se concibe la industria de la construcción. La capacidad de integrar eficiencia operativa, aprovechamiento de recursos y desarrollo económico se vuelve cada vez más relevante en un entorno que exige mayor responsabilidad sobre el uso de los recursos.
En la construcción, el desempeño de una obra depende de aquello que la sostiene desde sus cimientos. La resistencia, la durabilidad y la seguridad estrutural se definen en ese núcleo donde, como lo entiende Grupo AG, lo esencial está en el interior y es lo que determina el valor real de cada proyecto.