Día internacional de Reducción de Riesgos a Desastres
18
Jul

Día internacional de Reducción de Riesgos a Desastres

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La Asamblea General de las Naciones Unidas designo el 13 de octubre como la fecha para celebrar el Día Internacional para la Reducción de Desastres (DIRD), a fin de promover una cultura mundial para la reducción de desastres, lo cual incluye su prevención y mitigación, al igual que actividades de preparación. Este año las Naciones Unidas estableció la temática del día internación para la Reducción de Riesgos a Desastres de este año se trata de gobernanza. La buena gobernanza. La buena gobernanza del riesgo de desastres se puede medir en las vidas salvadas, la reducción del número de personas afectadas por los desastres y la reducción de las pérdidas económicas. El COVID -19 y las emergencias climáticas nos advierten de la necesidad de implementar una visión a largo plazo, con instituciones que planifique, que sean competentes y empoderadas, y que actúen en función de evidencia científica a favor del bien común.

Teniendo en cuenta que estos esfuerzos requieren de estrategias nacionales y locales para la reducción del riesgo de desastres a finales de año, como acordaron los Estados Miembros de las Naciones Unidas cuando adoptaron el Marco de Sendai para la Reducción de Riegos de Desastres en 2015. Las estrategias que tengan en cuenta no solo los hechos puntales, como las inundaciones y las tormentas sino también las que respondan al riesgo sistémico generado por las enfermedades zoonóticas, las crisis climáticas y la degradación ambiental. Este evento busca reflexionar sobre iniciativas y estrategias naciones y locales enfocadas al sector privado para la reducción del riesgo a desastres.

Todos los actores de una sociedad están expuestos a las consecuencias de desastres de origen natural. De ello se desprende que todos los actores de la sociedad, incluido el sector privado, tiene un papel que desempeñar en la reducción del riesgo de desastres. En la mayoría de las sociedades, el sector privado ha sido una fuerza esencial en el impulso del desarrollo socioeconómico local. Las empresas suelen estar orgullosas tanto de su rentabilidad como de los dividendos sociales que su actividad genera, pero para que estos logros sean sostenibles tanto para la empresa como para la sociedad, el sector privado debe de trabajar con gobiernos comunidades de su entorno, sociedad civil organizada, para este modo reducir el riesgo de desastres. Los gobiernos son responsables de proporcionar un entorno propicio para que se produzca la colaboración pública privada con el objetivo común de reducir el riesgo a desastres. El sector privado puede desempeñar un papel importante en la prevención, mitigación y preparación ante desastres invirtiendo más en la reducción del riesgo de desastres, tanto para la propia continuidad de su actividad empresarial como en beneficio y apoyo a comunidades locales donde reside su fuerza laboral, y en muchos casos, su cliente / consumidores de los que depende en ultimo termino para perdurar y crecer.

El sector privado abarca una gran parte de la economía, significando en proporción 9 de cada 10 puestos de trabajo en los países en desarrollo y el sector privado representa entre el 70% y el 85% de la inversión global total. El sector privado tiene el potencial de exacerbar o minimizar el impacto futuro de desastres a través de su toma de decisiones, inversiones y prácticas comerciales como obstaculizar o contribuir al lograr de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) globales El sector privado es definido como el Marco de Sendai como socio clave para los gobiernos para el diseño de proyectos de preparación ante desastres en Centroamérica para la gestión de riesgo ante desastres.

Guatemala tiene una de las tasas más altas de espíritu emprendedor, la tasa activa emprendedora es del 20.4%, cifra alta en relación con el 17.6% promedio de la región latinoamericana, y con el 14% de las economías basadas en eficiencia. (Ministerio de Economia, s.f.)

Guatemala posee la segunda Tasa de Emprendimiento Temprano (TEA) más alta del mundo (27.5%). Tres de las cuatro fases del proceso emprendedor (emprendimiento potencial -49.2%-, emprendimiento temprano -27.5%- y emprendimientos descontinuados -4%-) son superiores en Guatemala en comparación con Latinoamérica en las tres categorías de países según nivel de ingresos. Solo en el caso de los emprendimientos establecidos, la proporción en Guatemala es igual que en los países de ingresos medios (11.2%). (Universidad Francisco Marroquín, 2018-2019)


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